Recuperando la marcha

En mi habitación, con el ordenador, medio dormido, pensando que mañana tengo que madrugar para ir a las prácticas de conducir y luego a trabajar. De fondo, escucho como mi hermano intenta convencer a mis padres de que es superdotado, mientras mis padres le dicen que se relaje, que su actitud de “sé más que tu y no vales nada” es pedante sea superdotado o no.

En mi calendario, los días están a rebosar, las responsabilidades no las apunto porque directamente no caben. Mi novia es una chica estupenda, tanto es así que mi único miedo para con la relación es el de perderla.

Quiero un teléfono con Android, un teclado inalámbrico de Mac valorado en 89€, he pedido mi proyecto de fin de carrera cuando aun me quedan asignaturas de primero, estoy cogiendo un coche en las clases prácticas y nisiquiera he abierto el libro del exámen teórico (mucho menos lo he aprobado), en cuanto apruebe el 28 de éste mes quiero comprarme un coche…

La impaciencia, las dudas, el frenetismo, la ambición, el perfeccionismo, las comeduras de tarro, los problemas, las bendiciones, los buenos momentos y los malos, los besos, las caricias y los silencios, las miradas de complicidad y las bromas absurdas, los momentos tensos y las siestas en lugares imprevisibles…

Todo sigue ahí, y si mi vida no ha cambiado cuando éste Tumblr nació, ¿por qué no iba a seguir escribiendo ahora? Vamos a por la segunda vuelta. Gracias, lector, por acompañarme.

Miguel